ESTÉTICA FACIAL
ESTÉTICA FACIAL

Tratamiento que permite alargar la juventud para disfrutar de una imagen cuidada, atractiva y armónica, a través de 2 sesiones de Luz Pulsada + 2 sesiones de Plasma Rico en Plaquetas, favoreciendo la formación de nuevo colágeno y disminuyendo las alteraciones pigmentarias y vasculares originadas a causa del sol o la edad.
Luz pulsada intensa (IPL)
El envejecimiento es un proceso natural que afecta a todos nuestros órganos, incluida la piel. Hoy en día contamos con diferentes técnicas y tratamientos que nos ayudan a mantener, mejorar o ralentizar los signos y síntomas del paso de los años, permitiéndonos disfrutar de una juventud mucho más prolongada y de un envejecimiento menos marcado y limitante. Por ello cobra mayor importancia cuidar también el aspecto físico de la cara, ya que es lo primero que vemos en el espejo cada mañana, y si en ese momento nuestro rostro nos devuelve una imagen atractiva, armónica y cuidada, será una inyección de autoestima y fortaleza a la hora de enfrentar el día.
No hay ninguna duda de que nuestra imagen afecta a cómo nos sentimos, y ello a nuestra manera de actuar: es una forma de mantener o de recuperar el estado de bienestar que tanto nos ayuda. Es pues un círculo que podemos controlar, cuidarse es una inversión de futuro, y cuidar nuestro rostro y nuestro cuerpo es una apuesta por la salud física y psíquica que hoy está al alcance de todos, ya que los programas para ello se realizan a medida de nuestras necesidades y posibilidades reales.
Para combatir estos síntomas, una de las opciones es combinar el tratamiento de Luz Pulsada con el Plasma Rico en Plaquetas
1. Luz pulsada
El tratamiento con Luz Pulsada consiste en la aplicación sobre la piel de un haz de luz de alta intensidad que abarca un rango de colores determinado e idóneo para tratar cada una de las alteraciones que se producen en la piel a lo largo de los años: pérdida de grosor de la dermis por disminución de la formación de colágeno (arrugas y flacidez), alteraciones pigmentarias (manchas solares), vasculares (telangiectasias y pequeñas venas que visibles a través de la piel).
2. Plasma Rico en Plaquetas o PRP
Los factores de crecimiento son pequeños fragmentos proteicos con actividad biológica liberados por las plaquetas. Sus funciones son: estimular la formación de nuevo colágeno y nuevos vasos que aportan nutrición a los tejidos en la zona donde se aplican, consiguiendo así la renovación y reparación del tejido antiguo y rejuveneciéndolo.
Todo ello clínicamente se traduce en una piel más firme, elástica y sana.